martes, 19 de mayo de 2015



 Pena genera el saber que no creo en el perdón. Pena me genera saber que miles de almas ya no saben cómo defenderse y que montones de discípulos se dedican a arruinar su último presente inmediato, el presente del inocente. Arruinan el recuerdo, aquella última mirada y esas palabras que ya sólo quieren desvanecerse, pero siguen ahí, intactas en mi cabeza, pendientes de que la razón no se pierda.

 Vivimos para dejar rastros, para marcar sentimientos, para aprender a reír y más que nada, para seguir sintiéndonos vivos. Siempre más. Y sin embargo, el recelo de esos montones, el odio y el rechazo enfermizo borran aquello material que nos demostraba que sí seguimos viviendo a través de las paredes.

 Me entristece saber que cada día una pared se pierde, que la consciencia colectiva no existe y que poco a poco todo aquel desconocido que antes se detenía a verte, ya no tendrá cómo reconocerte. Me entristece saber que fuiste y seguís siendo el motor de unos pocos para seguir acá, para querer continuar en un camino donde la maldad y el resentimiento lo es todo y donde vos querías vivir una eternidad de risas.

 Yo no sé Fran cómo pedirte perdón. Yo te extraño todos los días y sé que necesito hablarte cada uno de esos días.  Sé que es tarde. Sé que desaproveché casi 18 años juntos. Pero todavía quiero creer, todavía sueño que vas a volver.

 Sino llega a pasar, el tiempo no existe y ya nos va a volver a juntar.

martes, 12 de mayo de 2015

  Sencillez de vacío, sencillez de retorno, sencillez de volver a perder.
 Ya me dedico a estancarme en vos sabiendo los mil rechazos que nos quedan y aquellas tantas nuevas ilusiones que se crearán en mi. Reconozcamos que el tiempo nos marcó y nos alejó con el fin de no lastimarnos más. El vivir es más tranquilo, más vivible sin una emoción constante, con una risa diaria y sin la pena que me provoca volver a verte.

 Jamás entenderemos qué somos, quiénes somos, para qué estamos. Jamás sabré sí la distancia y el volver a empezar es un sacrificio, una elección o la decisión tomada por la pena y la desilusión. Siempre sobrevalorando los días, las semanas que se acortan y aquellos minutos interminables, vivimos. 

 Hablamos de arrepentimientos y el arrepentimiento no existe. Hablamos de tristeza, y sólo aquella nos acompaña toda la vida. Hablamos de confianza y es la única que no tenemos que regalar. Decepciones, malas decisiones y una vida que tiene ganas de continuar. 

       Continuemos en soledad, no quiero repetir errores. Yo ya sé que perdidos estamos y perdidos vivimos, no caigamos para seguir destruyendo. 



jueves, 23 de abril de 2015

Cuento cada uno de los meses desde que te fuiste, creyendo tan falsamente que eso podría traerte de vuelta. Y ya casi van nueve.

Creo que todos seguimos absortos en un cuento de mentiras, obligados, agazapados a una realidad que nos instiga a vivir o querer hacerlo sin vos. Y no deja, cada día, de ser injusto.

Marcados en un calendario, guiados por éste, únicamente hacia tu día de partida. Espero, hoy más que antes, que sigas vagando piola y feliz.

Quisiera un mínimo instante, siempre tan ficticio, para explicarte cuánto te extraño.

lunes, 13 de abril de 2015

Esa latente pero inconsistente sensación de amor. El vacío de abrazos que no quieren volver a existir. La debilidad que genera esa sonrisa torcida tuya.
Y sólo te veo desaparecer.

Tu ausencia de todo y el sólo presente de mis lágrimas ante tu olvido, buscan únicamente crear ese habitual rechazo a querer seguir.

Falsos suspiros de anhelo. Rastros que siempre te llevaran a mis ojos.

miércoles, 25 de marzo de 2015

8 meses ya. Vivimos creyendo que el tiempo es infinito, que el tiempo es nuestro y no, sólo esta para destruirnos, sofocarnos, extinguirnos de un mundo del qie nunca llegamos a ser parte

domingo, 8 de marzo de 2015

Iniciamos con consciencia, esa ya existente cuenta regresiva, que continua alejándonos, desmantelando cada segundo que se nos pasa de vida.

Vivimos pendientes de una realidad sin futuro, de un círculo viciado que sólo nos marca que somos esclavos del tiempo, de la ilusión y de la eterna cobardía.

Enjaulados, creyéndonos parte de las cúpulas, jugamos a manejar la vida sin saber que ella ya se dedica a jugar con nosotros. Y vivimos perdiendo.

Estancados en todo lo que fue y en todo lo que se repetirá, vivimos. Vivimos para creernos más, sabiendo que siempre somos menos.

Sí sentís dolor la culpa no es tuya. La culpa es de todos.