martes, 14 de octubre de 2014


 Miradas perdidas reflejadas en los cristales,
 aquellos motores que te llevan a todas partes,
 verte para buscarte.

 Miremos los trenes,
 pendiente de volver a verte,
 El tiempo NO EXISTE.

domingo, 12 de octubre de 2014

'En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja'
Galeano.

martes, 7 de octubre de 2014


 Hablamos de amor, hablamos de ficción, hablamos de escenas de compasión.
 Soñamos con esa realidad que nos condena, nos desafía, nos hace desaparecer.
 Vivimos con el miedo a perder, a vivir de menos, al exceso y a las muchas ganas de vivir.
  ¿Partimos hoy, a ese lugar donde la paz existe?
 ¿Encontrar la paz es la opción? ¿O simplemente otra ilusión?

domingo, 28 de septiembre de 2014


 Esperando un milagro, una noticia del pasado.
 Creyendo en el futuro como algo inalcanzable.
 Encontrarse con el sol que te avisa de una mañana interminable.
 Seguí llorando, soñá con el cambio.

 Meses arrancados del calendario,
 no existe el olvido.
 Eternicemos el recuerdo, mi recuerdo.
 Escondamos tu risa, así no busca huir con vos.
 Vos seguí soñando el cambio, seguí llorando.
 Aunque te vayas lejos, volver es la única opción.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Dos meses


 Dos meses, recién dos meses y mi bronca, mi enojo, mi ignorancia y mis ganas de pasado siguen tan latentes como el primer día. No quiero entender, no quiero. No quiero darme cuenta de que esto se va a convertir, cada día, en algo cada vez más real. No quiero que sea real. No quiero yo caer en que es real...

 Persona llena de caprichos sólo exige que vuelvas, que no dejes todo incompleto, que no dejes todo así. Te desviviste por vivir, pero ese motivo no me alcanza. Yo necesito, mi vida necesita saber que la eternidad existe. Y que vos seguís existiendo. Necesito escucharte reír, necesito escucharte. Necesito verte pidiendo postre. Necesito verte. Es imposible no llorar, no fracturar el alma o los sentimientos solamente por estar otro día con vos. Por disfrutarte sabiendo, en verdad, que va a ser la última vez.

 Sólo volvamos

miércoles, 10 de septiembre de 2014


 Reavivar ese día todos los días de mi vida. Recordar los pasos, las miradas buscando complicidad, las sonrisas irrecuperables y las infinitas ganas de querer despertar.
 
  Todavía siento ese momento, en el que ordenar una habitación pasó a ser una tarea totalmente monótona a lo que en verdad sabíamos todos que estaba pasando. Entró en la casa, nervioso, intranquilo, con ganas de gritar pero al mismo tiempo, con esa falsa naturalidad que busca siempre rodearlo.

 Todavía sueño y recuerdo el momento en el que me llamó, me llevó hasta afuera y alejados de la puerta, sus lágrimas comenzaron a aflojarse. Mis suspiros acelerados, mis ganas de no querer comprender nunca y el querer unir esas lágrimas suyas a falsas y olvidadas borracheras.

  Pensar en esas palabras. Palabras que apenas podían escucharse. Él tenía miedo de decirlas. Tenía miedo de escucharlas y tenía más miedo de que yo las escuche. Recuerdo mis lágrimas, lágrimas que no sabían sí aquel era el momento y esperar que todo fuera un error, algo apurado, una suposición.

 Sé que miré mis manos desesperada, comencé a jugar con ellas. Él me dijo que no dijera nada. Él no estaba preparado para consolar a los demás, ya llegaría alguien. Pasé infinitos minutos demostrando algo irreal, demostrando que estar bien sí se podía, mintiéndome pero buscando creer esas mentiras un ratito más. Buscando paz.

El momento llegó, donde asumirlo era la única opción y allí, se escuchaban llantos ajenos, irremediables, inconsolables, infinitos. Acto reflejo, aislarme. Uno sabe que la risa es contagiosa, las lágrimas también. Mi vida se había convertido en algo que yo nunca había optado vivir, en algo que sabía que yo jamás iba a disfrutar... Yo quiero eternidad, yo quería eternidad.

 Minutos continuaron, minutos se perdieron y la tinta no alcanzó para calmarme. Palabras de aliento que jamás salvaron a mi mente de inimaginables locuras, palabras de consuelo que no terminarían nunca de llenarme y miles de lágrimas que sólo buscaban ser abrazadas, pedían una mentira más, odiaban la realidad.



 Yo sé que el tiempo va a pasar y estas palabras, estas escenas van a seguir en mi cabeza enfermamente. Esta escena particularmente. Yo sé que estás. Yo te extraño y no sé, siento que vas a volver todos los días. Siento que tenes ganas de joder a mamá para acompañarme a tatuar, porque sos mi hermano en sí. Siento que no puedo olvidarte. Siento que verte tendría que ser algo cotidiano y eso que nos veíamos los fines de semana como mucho. Siento que la vida no es justa nunca y perderte jamás fue una opción. Yo quería esperanzas y las esperanzas no existen. Yo quería siempre un cachito más de inocencia y creo que ya la perdí completamente. No puede ser que todos los días, buscando no pensarte, no acordarme de vos, me acuerde algo nuevo. La primera vez que salí a comprar preventas, fuiste a acompañarme... ¿Te das cuenta que soy una enferma?

 Yo sólo quiero vivir en una realidad donde la realidad no existe. Quiero vivir sin sentir. Quiero vivir sabiendo que nada cambió. Quiero vivir en ese momento en el que eramos chicos y estabamos en el bosque, corriendo por ahí, vos siempre trepandote a algún árbol y apostándome a mí a que yo jamás podría hacerlo. O cuando me querías enseñar los colores en inglés... Sos eterno enfermo de mierda. Vení a terminar todo lo que empezaste, yo sé que las personas se van cuando ya terminaron todo. Vos no te fuiste.  

domingo, 7 de septiembre de 2014


 Reconocer que la gripe, Ezequiel, los mocos, la tos, la comida, las personas, el asco no son el problema es indicio de que hay cambio o por lo menos, eso se busca. Concentrar todo mi asco, mi bronca, mi dolor sobre las personas, sobre mi estado no termina sirviendo de nada sí lo que a mi me pasa es no querer reaccionar ante que perdí todo. Perdí la ilusión, perdí esas mañanas en las que la mente se despierta en blanco, perdí esas motivaciones enfermas a querer vivir, perdí esos cachitos de inocencia que suelen siempre sobrevivir en las personas.

 Estaré dolida, estaré sola, seré rencorosa o todo lo que uno quiera meter ahí, que seguro debe entrar... Pero creo que nadie se merece no poder salir de ahí. De ese agujero lleno de recuerdos, lleno de escenas irrepetibles, lleno de infancia, lleno de imágenes que sabes que estarán rotas, lleno de censuras. Es inconsciente nombrarlo, pensarlo, escuchar su risa de la nada. Es inconsciente despertarse y acostarse pensando en 'Tal vez, yo soñé todo y es todo mentira' . Sabemos que el final no cambia, las ganas de vivir se van haciendo cada vez más inexistentes y las pocas ganas que tenes las explotas haciendo cosas que jamás harías por 'las dudas'.

 Harta del mundo, harta de las palabras, harta de la falsa comprensión, harta de las miradas de desaprobación. Sí me muero, espero no cruzarme con nadie. Espero que no existan segundas oportunidades. Espero que ese engañoso y falso final sea la gloria del que busca apostar a todo para quedar al final, solo en recuerdos y sonrisas viejas.