sábado, 16 de septiembre de 2017

Una sociedad invadida por las palabras.
Las palabras huyen por las paredes,
aquellas inundadas de  raíces que corroen la pintura de las viejas fachadas platenses,
huyen porque no quieren verse inmovilizadas,
huyen porque no quieren dejar de ser leídas.
Aquel vecino que equivocado habla de una juventu sin más, de una juventu perdida.
Se pierde en los relatos del pasado, en lo tabú de la resistencia, sin recordar que  la palabra siempre es el arma del desprotegido.
Y las ves, las ves correr sin querer esconderse.
Las ves queriendo resistir  el tiempo sin perder protagonismo.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Y en  las mismas pisadas donde vos te perdes, yo vuelvo a caminar como queriendo encontrarme.
Que sutil es el tiempo que  nos muestra que somos reales y que al fin y al cabo, seguimos acá. Acá con nuestros mundos tocándose.
Que finita es la vida y nuestras ideas, los sueños y los placeres sólo confunden y nos traen una vorágine de abstracciones.
Que ganas. Que ganas de ignorancia. Que ganas de infinito.

jueves, 24 de agosto de 2017


Siempre enmarañada, caminas solemne.
El viento azota tus cabellos, peinando lo despeinado que te mueve.
Tu cara titubeante. Tu cara inescrutable. O por ahí,  es siempre cansancio.
Me miras. Miras, buscando en los ojos de la luna y todos sus hijos, aquella paz que te crees merecer.
Le sonreis al cielo, siempre.
Te gusta caminar mientras la luz aparece y domina los colores, también cuando todos se pierden y el sol se escapa.
Sos tan monótona. Sos tan infinita.

sábado, 5 de agosto de 2017


Y ante el desprecio, el rechazo y el olvido de los recuerdos, llegan los sueños para traernos la mentira disfrazada de posible utopía con toda tu belleza, tu sonrisa perfecta y la sensación de que jamás cambiaste.
Que tarde. Que tarde llegan las conclusiones a nosotros, tan humanos, tan culpables de cada uno de nuestros paso, tan irrespetuosos de cada brillito de felicidad.
Desdibujando categorías, no sé qué significa amor ya. Tantas ganas de sentirlo, que sea mío y que sea eterno, que me olvide de pensar cómo tenía que ser. Por ahí no existe y estamos acá para sentir y exagerar todo.
Soñarte, imaginarte sólo me lleva a pensar que fracase, sin ser culpable, fracasamos pero era necesario.
Vivamos sin exigencias. Libre.

miércoles, 19 de julio de 2017

Qué sabrás de amor si no te oprimiste el corazón? Sí no te arrepentiste de sentir ante cada rechazo o pisotón? Sí ni siquiera sabes si amabas amar o amabas el poder...
Revolves en vacíos descubiertos, en tus ilusiones infantiles y en escenas inconclusas con besos no correspondidos, besos que no correspondiste.
Terrible se siente el mar ante romper contra la tierra, terrible se siente al arrastrar sus pedacitos hacia sí, sin saber que esa acción sólo construirá nueva tierra, muy distinta, tan lejana a la original.
No sabías a qué enfrentarte cuando te propusiste amar a alguien que ya no podias crear, un alguien que no tenía espacios en blanco ni ganas de borrar. Quisiste empezar de vuelta, quisiste un liencillo en blanco y ahora, sólo sos parte de esos rincones pintados a los que no hay que volver.

Triste es saber que mis metáforas son de mierda y mis sentimientos son inmutables un día como hoy,  un día como cualquiera. Triste es pensar que yo quería verte bien y saberlo, y que a vos siquiera te importe saber de mi. Dudo que me leas de vuelta algún dia,  son tus deseos, sin embargo sigue siendo este mi espacio para hablarte y redimirme , redimirme conmigo misma.
El corazón es opresor a justa razón.