jueves, 23 de abril de 2015

Cuento cada uno de los meses desde que te fuiste, creyendo tan falsamente que eso podría traerte de vuelta. Y ya casi van nueve.

Creo que todos seguimos absortos en un cuento de mentiras, obligados, agazapados a una realidad que nos instiga a vivir o querer hacerlo sin vos. Y no deja, cada día, de ser injusto.

Marcados en un calendario, guiados por éste, únicamente hacia tu día de partida. Espero, hoy más que antes, que sigas vagando piola y feliz.

Quisiera un mínimo instante, siempre tan ficticio, para explicarte cuánto te extraño.

lunes, 13 de abril de 2015

Esa latente pero inconsistente sensación de amor. El vacío de abrazos que no quieren volver a existir. La debilidad que genera esa sonrisa torcida tuya.
Y sólo te veo desaparecer.

Tu ausencia de todo y el sólo presente de mis lágrimas ante tu olvido, buscan únicamente crear ese habitual rechazo a querer seguir.

Falsos suspiros de anhelo. Rastros que siempre te llevaran a mis ojos.

miércoles, 25 de marzo de 2015

8 meses ya. Vivimos creyendo que el tiempo es infinito, que el tiempo es nuestro y no, sólo esta para destruirnos, sofocarnos, extinguirnos de un mundo del qie nunca llegamos a ser parte

domingo, 8 de marzo de 2015

Iniciamos con consciencia, esa ya existente cuenta regresiva, que continua alejándonos, desmantelando cada segundo que se nos pasa de vida.

Vivimos pendientes de una realidad sin futuro, de un círculo viciado que sólo nos marca que somos esclavos del tiempo, de la ilusión y de la eterna cobardía.

Enjaulados, creyéndonos parte de las cúpulas, jugamos a manejar la vida sin saber que ella ya se dedica a jugar con nosotros. Y vivimos perdiendo.

Estancados en todo lo que fue y en todo lo que se repetirá, vivimos. Vivimos para creernos más, sabiendo que siempre somos menos.

Sí sentís dolor la culpa no es tuya. La culpa es de todos.

sábado, 28 de febrero de 2015

Porque llegó a un punto en el que dejaste de hacerme feliz, dejaste de quererme para sólo arriesgarte a quemar mi esperanza, destruir todo sentimiento de compasión y crear culpables de momentos irrecuperables, imperdonables.

Te arriesgaste a un cambio que no eras vos, un cambio que seguro yo generé. Un cambio que desarmó todo eso que yo amaba de vos con desesperación.

Mil horas pasaron y me incomoda, me enoja, me frustra verte y sólo sentir rechazo cuando llegaste a ser mi todo. Sentimientos de hipócrita, de enfermo son cosas que prefiero seguir evitando.

Quedemonos como estamos. Sin coincidencias, sin sueños, sin tener que vernos. Cumplirme el capricho es algo que me sigo exigiendo

miércoles, 25 de febrero de 2015

Siete meses de risas pérdidas, de visitas en sueños, de llorar esperando no despertar. Siete meses repetitivos, enfermizos, redundantes, dudosos, totalmente estancados.

  Sigo suplicando que vuelvas, inmersa en la falsa ilusión de que por ahí seguimos soñando una realidad que nunca fue nuestra.

Todos los días me acuerdo de vos como esa risa que no quiero olvidar, como ese recuerdo que quiero para mi eternidad, como esa persona que para mí, sigue acá.