martes, 25 de agosto de 2015

Hablando de lunes.


Creemos en una sociedad que no existe. Nos inventamos diferencias, somos todos parte de la distinción. Proponemos el cambio, la utopía de la felicidad, la comprensión como método para seguir viviendo.

 Estancados en una realidad con parámetro en todo aquello que pudo ser, seguimos, nos arriesgamos, sobrevivimos.

 Recreamos el pasado, buscando y corrigiendo erroes en nuestra cabeza siempre queriendo crear una satisfacción que nunca llega.

 Sobrevivimos. Pendientes de la búsqueda. Pendientes de mantener esa estabilidad, esa falsa felicidad con el único fin de seguir.

15/junio.


Esos instantes previos a perder, a deshacerse de la vida. Esos instantes en los que razonamos que no estamos preparados para imaginarnos la nada.

 Constatamos nuestra verdad mediante mil sueños de infancia, esperando,
 deseando algo más que enfermedad y dolor en las palabras.
 
 Vivimos para intensificar cada una de nuestras lágrimas,
 permitimos recrear aquel fraude con el que preferimos continuar.

22/junio

Destacas aquella sonrisa perdida tuya, restregándole al mundo que siempre se puede vivir. Vivir perdiendo todo eso que jamás sentiste propio. Vivir entregando aquella nada que reduce a tu propia felicidad.

29/junio

Delimitamos al pasado, desarrollamos un futuro sin fin. Vivimos en una falsa inmortalidad, creyendo en poder crear realidad tras cada sueño lleno de ilusión que cae con nosotros. 
 Nos mentimos cada segundo de nuestra falsa eternidad, imaginando que nunca se agotará nuestra supuesta realidad.

6/julio.

 Pendiente de risas que ya no existen, de risas que temen desaparecer,
 atravesamos cada recuerdo en la espera de crear una vertiginosa realidad.

 Realidad donde el pasado es el mayor tesoro y el presente, un futuro inexistente.
 
Inventemonos cada paso, soñemos con cambiar el ayer, resistamos. 

13/julio
  

miércoles, 29 de julio de 2015

Y vos me dijiste un día que estaba matándome en silencio... Todavia tenés razón, sigue siendo mi elección continuar así.

viernes, 24 de julio de 2015


 Y con la siempre nublada esperanza de que este día nunca llegue, pasó. Días, meses creyendo de que la realidad sólo buscaba conformar un 'algo mejor' para nosotros, sólo cabe deducir que se dedicó únicamente a arruinarlo.

 Ilusionados, creemos de que podemos nosotros solos controlar nuestra vida como nos plazca. Y siempre nos equivocamos. No es volver a contar una historia, ni rememorar ya contados recuerdos, no hablar de sueños o palabras mudas, es sólo querer resistir.

En la corta vida que venimos transitando aprendemos a reconocer el dolor, la tristeza, la ironía y la violencia, mayormente desprevenidos. ¿Quién quiere reconocer que perdió todo? ¿Quién quiere reconocer que ya no existen esas exultantes ganas de vivir? ¿Quién quiere seguir ahí, viviendo, cuándo tantos otros pierden la oportunidad en el camino?

 Aprendemos a reconocer la injusticia, el amor y la soledad por sobre todo. Terminamos forzados a reconocer sentimientos que jamás pensamos que tendríamos que atravesar, sólo porque la realidad quiso siempre ser un poco menos vertiginosa para nosotros.

 Palabras enfermas decoran cada lágrima, párrafos sin sentido que jamás llegarán a justificar o explicar todo el dolor que tengo adentro cada día de mi vida, explicaciones que siempre divagaran sobre la injusta eternidad.

  Yo no sé, todavía no sé cómo explicarle a las personas todo lo que siento dentro... Para qué la honestidad, sí la hipocresía sobrevive en todos nosotros. Vivamos de expresiones ignoradas, preguntas mudas y lágrimas que sólo viven en los sentimientos nunca vistos.

 Perdón, mil veces perdón. Yo sé que algún día voy a alcanzar esa palabra que describa todo, esa esencia que le falta a cada una de mis oraciones para dedicarte todo lo que vos te mereces todos los días Fran. Porque vos te mereces estar en mis recuerdos repetitivos, en mis lágrimas, en cada una de mis risas y en toda motivación que me proponga para vivir. Yo no puedo olvidarme de vos, yo no puedo olvidar todo esto, yo no quiero olvidarlo...

 Lamentablemente, cada día me invento una excusa queriendo justificar tu ausencia. Cada día siento que quiero volver a nuestra infancia donde podíamos vivir sin preocuparnos de todo esto del dolor o tan sólo volver un poquito más de un año atrás ¿Sabes? Es enfermizo, pero no quiero dejarte ir sabiendo que vas a volver... Yo quiero estar preparada para eso. Para volvernos a ver.

Te extraño todos los días, todos. Y sinceramente, conociéndome, me diste algo en que creer. Seguro, vos te reirías de todo esto sabiendo lo escéptica que soy respecto a todo, seguramente me mirarías, te reirías y seguirías comiendo torta o cualquier cosa que haya sobre la mesa, harías algún comentario en otra conversación de grandes y me seguirías hablando...

Por favor, volve.

lunes, 20 de julio de 2015


 Cada vez que me preguntan qué quiero hacer de mi vida sólo confirman mis ganas de abandonarla. Todo impulso fallido a motivar mi estadía, toda risa reemplazada por llanto, cada silencio estancado en recuerdos.

 Crear un día sin temores, una sonrisa sin pecados, un recuerdo sin dolor.

martes, 14 de julio de 2015

Y sí ya no tienen sentido las palabras y se prefiere el olvido, desistamos de aquellos recuerdos que sólo confortan al dolor.

Me acuerdo de viejas miradas y sonrisas cómplices, cayendo en que todos los días de mi vida me pregunto en qué clase de mundo estoy viviendo, cómo podemos irnos tan rápido sin siquiera llegar a despedirnos.

Las ganas de vivir, reconociendo nuestra despedida como algo tan fugaz son nulas.

A casi un año Fran, que dejé de escucharte, intento recordar todos los dias el sonido de tu risa esperando algún día volver a oírla y no forzar ya, mis recuerdos.

La eternidad es injusta con cada uno de nosotros y el tiempo, ya no quiere existir para nosotros

lunes, 22 de junio de 2015

Creemos en una sociedad que no existe. Nos inventamos diferencias, somos todos parte de la distinción. Proponemos el cambio, la utopía de la felicidad, la comprensión como método para seguir viviendo.

Estancados en una realidad con parámetro en todo aquello que pudo ser, seguimos, nos arriesgamos, sobrevivimos.

Recreamos el pasado, buscando y corrigiendo errores en nuestra cabeza siempre queriendo crear una satisfacción que nunca llega.

  Sobrevivimos. Pendientes de la búsqueda. Pendientes de mantener esa estabilidad, esa falsa felicidad con el único de seguir.

15/junio

domingo, 21 de junio de 2015


Usamos el tiempo como excusa para vivir,
vivimos del tiempo sin dejar de creer que es eterno,
  todo aquello finito que no deja de guiarnos hasta el fin.

Ser consciente del fin,
acelerar las horas, los meses, los años,
perderle el sentido a las palabras, a los sentimientos,
y sólo seguir.

Perdones, miserias y ganas de perder.
Fallemosle a la realidad, desaparezcamos.

¿Te crees todo aquello, donde la ilusion vive con todas nuestras lágrimas?
¿Aceptas desaparecer y arriesgarte a ser feliz?
Vivamos el riesgo.